Recuerdos en torno a una clase de francés macabra
Lo que empieza como un pequeño inconveniente puede convertirse en un auténtico drama y puede llevarte incluso a la muerte. Ayer fue la tercera noche que me iba a la cama sabiendo que había al menos un mosquito desplazándose a sus anchas entre nuestras paredes. De nuevo, no apagué la luz al acostarme sino que…
Brotó como por error de dios en medio de una sólida llanura de normalidad, y ningún atento meteorólogo de borrascas comportamentales habría podido preverlo.